¿Quién fue Odoacro para el imperio romano?

Si no sabes quién fue Odoacro, no te preocupes, en este artículo te explicamos por qué este personaje pasó a la historia por derrocar al último emperador del imperio romano de Occidente, Rómulo Augústulo.

Hay pocas referencias en los libros de historia sobre quién fue Odoacro, pese a ser uno de los personajes que marcó un antes y un después de unos de los imperios más famosos de la antigüedad, el imperio romano. Odoacro era jefe de una tribu germánica que destituyó en el año 476 d. C. al último emperador romano de Occidente, Rómulo Augústulo, y logró convertirse así en el primer rey bárbaro de Italia.

Odoacro, de jefe de los bárbaros a rey de Italia

Odoacro era medio hérulo, medio esciro, dos etnias de origen escandinavo y germánico respectivamente que habían acabado disueltas e integradas en el Imperio tras haber sido pasto de las guerras entre hunos y romanos. Mientras que de los esciros se conoce bien poco, sí que se sabe que los hérulos fueron una tribu guerrera que se esparció por todo el limes europeo, conociéndose tanto sus correrías como piratas en el Mar Cantábrico como su presencia beligerante en el Danubio desde el siglo III. Fueron muy mal tratados por los historiadores cristianos de la época, como Procopio de Cesárea, quien los acusaba de practicar pederastia ritual entre guerreros y zoofilia con sus bestias de carga.

Mapa de Europa en el siglo V d. C.

Odoacro entre entró en Italia seis años antes junto con un contingente de guerreros bárbaros al servicio del Imperio, que pronto se mostraron indisciplinados y belicosos. Entretanto, el poder imperial era objeto de enconadas luchas que terminaron de debilitarlo: en el 476 fue Orestes quien se hizo con el poder, poniendo en el Trono de Roma a su propio hijo Rómulo Augústulo. Pero Orestes no concedió a los soldados bárbaros las tierras que reclamaban; en respuesta, Odoacro encabezó una rebelión de sus hombres, que le proclamaron rey.

El hombre que intentó reunificar el imperio romano

En aquel mismo año derrotó y ejecutó a Orestes en Pavía y depuso a Rómulo Augústulo como emperador de Occidente, sin nombrar sucesor. Las insignias imperiales fueron enviadas al emperador de Oriente, Zenón, acabando con la ficción política de poner emperadores títeres; pero más que acabar con el Imperio, Odoacro parece que pretendió reunificarlo, dando a su propio poder el sentido de una regencia sobre la parte occidental en nombre de la teórica soberanía del único emperador residente en Constantinopla (esta situación fue admitida tanto por el emperador como por el Senado romano).

Odoacro se alió con los visigodos establecidos en la Galia, iniciando un gobierno largo y pacífico sobre Italia. Pero, desde el 487, Zenón optó por romper con él y envió para derrocarle a otros pueblos germánicos: primero los rujos -a los cuales venció- y luego los ostrogodos; estos últimos le derrotaron y dieron muerte en Rávena, adueñándose de Italia su rey Teodorico.

Odoacro, ¿personaje clave en el comienzo de la Edad Media?

El 4 de septiembre del 476 figura en las enciclopedias como el principio de la Edad Media. Pero esta separación artificial entre la Edad Antigua y la Edad Media es un capricho de nuestros días. Para quienes vivieron y sufrieron aquellos turbulentos años no hubo ninguna diferencia entre ser gobernado por Nepote, Augústulo u Odoacro.

El Imperio Romano tal y como nos lo imaginamos ya no existía; el trono de Rávena era un instrumento a merced de cualquier bárbaro ambicioso, los tentáculos de la Iglesia habían sustituido el control administrativo estatal y la teórica autoridad de los césares se limitaba a Italia, un olvidado rincón de Mauritania Tingitana y una franja de la Galia atlántica en manos del duro legado Afranio Siagrio. Eran cabecillas bárbaros quienes controlaban a las tropas imperiales, ya no organizadas como legiones, que actuaban como auténticos soberanos en las provincias de Hispania, Galia o África (como ya vimos en otras entregas con Alarico o Genserico) Lo curioso es que ninguno de aquellos jefes germanos quiso romper tan extraña pleitesía nominal a Roma… Todos querían tener un cargo ratificado por el Senado.

Sea como fuere, ahora ya sabes quién fue Odoacro y por qué debería tener un rincón más destacado en los libros de historia, aunque tenga un pequeño papel secundario en la película que habla sobre la caída del hasta entonces invencible imperio romano.

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